Viajando sin nada que perder.
martes, 19 de noviembre de 2013
lunes, 11 de noviembre de 2013
De una joven nación de raíces de hierbas
raíces que niegan la rabia de américa
vengo a ustedes hermanos norteños
Cargado de gritos de desaliento y de fe
vengo a ustedes, hermanos norteños,
vengo de donde venimos los “homo sapiens”
devoré kilómetros en ritos trashumantes
con mi materia asmática que cargo como una cruz
y en la extraña entrada de metáfora inconexa.
La ruta fue muy larga y muy grande la carga,
persiste en mí el aroma de los pasos vagabundos
y aún en el naufragio de mi ser subterráneo,
a pesar que se anuncia orillas salvadoras
nado displicente contra la resaca
conservando intacta la condición de náufrago.
Estoy solo frente a la noche inexorable
y a cierto dejo dulzón de los billetes
Europa me llama con voz de vino añejo
aliento de carne rubia, objetos de museo.
Y en la clarinada de países nuevos
yo recibo de frente el impacto difuso
de la canción, de Marx y Engels
que Lenin ejecuta y entonan los pueblos.
domingo, 10 de noviembre de 2013
De una joven nación de raíces de hierba
—raíces que niegan la rabia de América—
vengo a ustedes, hermanos norteños.
Cargado de gritos de desaliento y de fe
vengo a ustedes, hermanos norteños.
Vengo de donde venimos los “homo sapiens”
devoré kilómetros en ritos trashumantes
con mi materia asmática que cargo como una cruz
y en la extraña entrada de metáfora inconexa.
La ruta fue muy larga y muy grande la carga,
persiste en mí el aroma de los pasos vagabundos
y aun en el naufragio de mi ser subterráneo,
a pesar que se anuncian orillas salvadoras,
nado displicente contra la resaca
conservando intacta la condición de náufrago.
Estoy solo frente a la noche inexorable
y a cierto dejo dulzón de los billetes
Europa me llama con voz de vino añejo,
aliento de carne rubia, objetos de museo.
Y en la clarinada de países nuevos
yo recibo de frente el impacto difuso
de la canción, de Marx y Engels
que Lenin ejecuta y entonan los pueblos.
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